
Traducción automática
Motores de traducción entrenados para cada lengua, capaces de trabajar con muy pocos datos y con respeto por sus estructuras y expresiones culturales. Traducen desde y hacia el español.

Un ecosistema tecnológico abierto y sin fines de lucro dedicado a preservar y empoderar lenguas de bajos recursos.
Autorizado y validado por la comunidad de habla.
¿Qué es VOCES?
VOCES busca proteger, revitalizar y promover las lenguas indígenas mediante el empoderamiento digital y el desarrollo de tecnologías inclusivas que generen las condiciones para utilizar, aprender, enseñar y transmitir una lengua, facilitando su uso funcional en la vida cotidiana.
No se trata de archivar una lengua, sino de que exista donde hoy ocurre la vida: en el teléfono, en la escuela, en el servicio público y en internet.
«Que una lengua exista en lo digital no es un lujo cultural: es infraestructura pública para el futuro de sus hablantes.»
Desarrollo de tecnología lingüística de última generación puesta al servicio de los pueblos indígenas.
Fortalecer la institucionalidad lingüística de los pueblos indígenas para que su trabajo sea sustentable en el tiempo.
Crear las condiciones de base para que las comunidades se proyecten hacia el futuro con su lengua viva.
Documentar, transcribir y conservar el corpus vivo de cada lengua: voz y texto.
Herramientas para aprender, enseñar y transmitir la lengua a quienes vienen.
Que se use cada día: escuela, salud, trámites, medios de comunicación e internet.
El desafío
Son 26 lenguas cada año. La mitad de los idiomas del mundo podría extinguirse durante este siglo, y con cada uno se pierde una identidad, una cosmovisión y un patrimonio irrecuperable.
556
lenguas indígenas en América Latina y el Caribe
38,4 %
está en peligro de desaparición
47 %
de las lenguas hoy en peligro no lo estaban hace 15 años
66
lenguas tienen hoy menos de 99 hablantes
Fuente: Atlas Latinoamericano de Lenguas Indígenas en Peligro — IIALI · FILAC · SEGIB (2024) · ONU DESA · Banco Mundial (2019).
Por cada 20 páginas que se navegan en la web, una está en español. Hacen falta 125.000 para encontrar una en guaraní, una de las lenguas indígenas con más presencia en línea.
Ninguna lengua indígena americana alcanza el umbral de medición de 0,1 % del contenido web. La inteligencia artificial hereda esa brecha — y la amplifica.
Menos del 5 % de las lenguas del mundo puede dar el salto digital sin una intervención deliberada. La misma tecnología que abrió la brecha puede cerrarla.
¿Qué hacemos?
Nuestro trabajo parte del requerimiento de las comunidades de habla. Estas son las líneas de acción con las que respondemos.

Motores de traducción entrenados para cada lengua, capaces de trabajar con muy pocos datos y con respeto por sus estructuras y expresiones culturales. Traducen desde y hacia el español.

Transcripción de audio y lectura en voz alta en la lengua. Es la línea más importante para comunidades donde la transmisión es oral y buena parte del corpus vive en la memoria de sus hablantes.

Formación en terreno con hablantes, docentes y autoridades propias: cómo usar las herramientas, cómo corregirlas y cómo decidir sobre los datos de la propia comunidad.
Construcción y curaduría de corpus paralelos, léxicos y grabaciones, con gobernanza en manos de la comunidad.
Cada herramienta se revisa con hablantes y autoridades ancestrales antes de abrirse: pertinencia antes que velocidad.
Traducción en vivo para reuniones, ceremonias y atención de público en instituciones.
Lectores digitales, textos escolares y aplicaciones para aprender y enseñar la lengua, y para la atención en salud.
Digitalización y registro de relatos, cantos y testimonios en archivos digitales accesibles y protegidos por sus propias comunidades.
Acceso programático para que escuelas, servicios públicos y terceros incorporen las herramientas en sus propios sistemas.
Traductores
De pilotos comunitarios a herramientas públicas en uso real. Cada traductor se abre solo cuando la comunidad de habla lo valida.
Funcionan hoy con usuarios reales de la comunidad, mientras se completa la validación intercultural que decide cuándo y cómo se abren.

Wallmapu · Chile
Liderado por el Instituto de la Lengua y Cultura Mapuche Aukiñ Mapu, con participación de comunidades de diversos territorios.

Costa Rica
Desarrollado con ADITIBRI.

Atacama · Chile
Desarrollado con el Consejo Lingüístico Ckunsa.

Ucayali · Perú
Desarrollado con Estación Chana.
Procesos en conversación inicial. Cada lengua se nombra aquí solo cuando su comunidad de habla lo autoriza.
México
Costa Rica
Ucayali · Perú
Chile y Perú
Chile y Bolivia
Bolivia
Dónde trabajamos
Cada punto es una comunidad de habla que decidió trabajar con nosotros. El trabajo avanza al ritmo de cada territorio, no al del calendario del proyecto.
Cómo trabajamos
Nuestro sello es que las herramientas son co-creadas con las comunidades de habla, respetando sus protocolos y sus tiempos. Ninguna versión se abre sin que sus hablantes la hayan validado.
VOCES es una alianza de colaboración sin fines comerciales, alineada con el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas 2022–2032.

Traducción, voz y escritura entrenadas con y para cada lengua, diseñadas para funcionar incluso con muy pocos datos.
Los datos pertenecen a las comunidades: ellas deciden qué se recoge, cómo se usa y quién accede.
Co-construcción en terreno con hablantes, educadores y autoridades propias, respetando protocolos y tiempos.
Ocho etapas que se recorren una sola vez y luego se repiten en ciclos de mejora continua, siempre con la comunidad al centro.
La comunidad decide si quiere trabajar con nosotros, y bajo qué condiciones.
Una primera versión concreta que muestra qué es posible, antes de pedir nada.
Material provisto por la comunidad, correcciones de hablantes y traducción de frases seleccionadas.
Entrenamiento de modelos, recopilación de material adicional y ajustes a medida.
Pruebas en entornos reales, con usuarios reales e instituciones relevantes.
La comunidad define la estrategia: acceso restringido, público o mixto.
La herramienta queda instalada, con capacidades locales para mantenerla.
Sobre la base de traducción, voz y escritura se construyen aplicaciones de revitalización, acceso y promoción de la lengua: educación, salud, medios y servicios públicos.
Un bien público
Que una comunidad la use no le quita nada a otra: el mismo modelo sirve a escuelas, servicios públicos, investigadores y creadores.
Es la base sobre la que terceros construyen herramientas nuevas que hoy todavía no podemos anticipar.
No hay retorno comercial en una lengua de miles de hablantes: si no lo hace la política pública, no lo hace nadie.
VOCES deja disponibles los factores habilitantes que permiten resolver las necesidades reales de cada comunidad.
Contacto
Si representas a una comunidad de habla, una institución o un equipo de investigación y quieres trabajar con nosotros, escríbenos.